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Lo que debes saber sobre la Ley de Segunda Oportunidad

Ley de segunda oportunidad

Indudablemente, al menos una vez en la vida todo ser humano se ve en la obligación de solicitar un crédito o un préstamo para salir de una situación de emergencia, adquirir un bien o hacerse con algún servicio necesario; una casa, un coche, estudios, etc. Desafortunadamente, algunas personas por situaciones adversas o de total irresponsabilidad, no pueden hacer frente a las responsabilidades asumidas al recibir dicha financiación, es por ello que, hoy en día a nivel mundial existen una gran cantidad de personas con enormes deudas, algunas de ellas se podrían considerar impagables. 

Recordemos que, saldar una deuda más que una responsabilidad moral, es un contrato jurídico y notariado con el cual fácilmente nos podrían despojar de alguna pertenencia (si la usamos como garantía) o también, vetarnos para una gran cantidad de ‘beneficios sociales’, como puede ser recibir alguna otra financiación, realizar algunos trámites administrativos e incluso realizar contratos de servicios. Estos últimos son todos los que tienen la mala fortuna de ingresar a la lista negra de morosos.

En nuestro país, existen tres listas de morosos que no son más que unos ficheros, generalmente automatizados, donde están registradas todas las personas físicas o jurídicas que cuentan con un impago. Dichas listas son realizadas por diferentes empresas encargadas de informar sobre la solvencia patrimonial, haciendo especial énfasis en quién paga y quién no. Esos ficheros son: ASNEF, RAI, CCI.

Obviamente, la opción más evidente para evitar ingresar en estos listados es ‘pagar deudas‘, sin embargo para algunos no es tan sencillo. Bien sea por problema económicos, porque la deuda en sí les parece un despropósito o que sencillamente no están de acuerdo con esta. Afortunadamente para algunos, existe la Ley de Segunda Oportunidad un mecanismo muy efectivo que puede ayudar a unos cuantos a salir de un aprieto y evitar ingresar en alguno de los ficheros antes mencionados.

En este artículo, queremos hablarte sobre la Ley de Segunda Oportunidad, conoceremos qué es, para qué sirve y cómo podríamos invocarla para nuestro beneficio.

¿Qué es y para qué sirve la Ley de Segunda Oportunidad?

Una ley que facilita un nuevo acuerdo para solventar una deuda, sin perjudicar el patrimonio de las partes involucradas.

La Ley de Segunda Oportunidad (LSO) o también conocida como «Ley 25/2015, de 28 de julio«, es un mecanismo ofrecido por el gobierno del España para aliviar la carga financiera que pueda tener una persona física o jurídica. En ese sentido, esta ley está pensada para toda clase de figura social que con el tiempo haya adquirido alguna deuda prácticamente impagable dada sus condiciones económicas y financieras, ofreciéndoles algunas alternativas que les permita solventar la misma. 

Es importante aclarar que está ley no busca eliminar la deuda ni evitar que los morosos paguen, sino todo lo contrario, pues la idea es crear las condiciones propicias, bien sea en la forma de pago u otra alternativa, para que se pueda llegar a un acuerdo y equilibrar la balanza entre acreedores y deudores.

Es así que, el objetivo principal es que ambos involucrados salgan beneficiados, tanto los deudores porque evitarán la lista de morosos y los prestatarios quiénes recibirán lo que les pertenece. No obstante, solo en algunos casos muy específicos se podría alcanzar una exoneración total de la deuda, cuando la persona o empresa es incapaz de salir de ella, sin perjudicar su patrimonio presente y futuro. 

De acuerdo con los especialistas de Kubo Legal, a través de la Ley de Segunda Oportunidad se pueden evitar cualquier tipo de embargo y también, paralizar los intereses siempre y cuando hayan sido asesorados por abogados especializados en deudas. 

¿Cuáles son los requisitos para poder recurrir a la Ley de la Segunda Oportunidad?

Esta ley sin lugar a dudas, representa un empezar de cero ante una situación financiera en la cual, sencillamente un deudor no se puede responsabilizar. Asimismo beneficia tanto a personas físicas, autónomos y particulares, deudor o acreedor, siendo este último el más interesado porque al fin de cuentas, es quién más desea que le paguen.

Los expertos de Repagalia hacen énfasis en que para que esto sea viable, se debe llegar a un acuerdo de pagos con los reclamantes, ya sea con el traspaso de bienes o definiendo un nuevo calendario de pago, con plazos acordes a las posibilidades del deudor. Todo esto se realiza bajo la tutela de un mediador concursal en la notaría.  

Ahora bien, para poder acceder a la LSO, el deudor debe realizar una serie de procedimientos y cumplir con algunos requisitos que a continuación, les explicamos en detalle: 

  • El requisito fundamental para acceder a la Ley de Segunda Oportunidad es demostrar la incapacidad para hacer frente a las deudas, tanto en el presente como en un futuro inmediato. La idea de esto es vetar de cierta manera a los malos pagadores que simplemente se quieran ‘librar’ de una deuda a través de un método fácil.
  • Las deudas no pueden superar los 5 millones de euros
  • Demostrar también, la buena disposición del deudor de asumir su responsabilidad
  • Cumplir a cabalidad con toda la documentación necesaria para poder acceder al proceso
  • Queda suspendida para todos los deudores que hayan recibido una oferta de trabajo razonable en los últimos 4 años
  • No haber sido condenado a ningún tipo de delitos en los últimos 10 años
  • Ofrecer el patrimonio como mecanismo para responder a las obligaciones 
  • Contar con un buen historial crediticio previo a dicho impago
  • Comprobar que no se ha recibido ninguna exoneración de algún impago en los últimos 10 años

Como hemos visto, la Ley de la Segunda Oportunidad es una excelente alternativa que nos permitirá dar un nuevo respiro ante una situación muy complicada. Lo importante en estos casos, es asesorarnos muy bien, preferiblemente con abogados especialistas en la materia, estos nos ayudarán a alcanzar el mejor acuerdo posible. 

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