
Cuando un abogado recomienda aportar un informe psicológico pericial a un procedimiento judicial, una de las primeras preguntas suele ser: ¿por qué cuesta varios cientos de euros? La respuesta está en que no se está pagando únicamente un documento, sino un proceso profesional que puede implicar muchas horas de trabajo antes, durante y después de la evaluación.
No existe una tarifa única para un informe pericial psicológico. El precio depende de la complejidad del caso, las personas que deban ser evaluadas, la documentación disponible, las pruebas necesarias y la posible intervención posterior del profesional ante el juzgado.
Un informe pericial no es simplemente acudir a una consulta
Una evaluación psicológica puede incluir entrevistas, revisión de antecedentes, observación clínica, aplicación y corrección de pruebas psicológicas, análisis de documentación y posterior integración de toda esa información.

En el ámbito judicial, además, el profesional debe responder a unas preguntas periciales concretas y mantener la mayor objetividad posible. Su función no consiste en escribir aquello que beneficie a quien le contrata, sino en emitir una opinión técnica sustentada en los datos disponibles.
Por ello, antes de aceptar un presupuesto conviene comprender cómo se realiza una evaluación psicológica completa y cuánto trabajo profesional existe detrás de las horas que la persona pasa físicamente en consulta.
¿Cuánto puede costar?
Como referencia, una evaluación psicológica completa con elaboración de informe puede suponer varios cientos de euros. Procesos de cierta complejidad pueden situarse, por ejemplo, alrededor de 350–600 euros, aunque un informe específicamente pericial puede superar estas cantidades dependiendo del trabajo requerido.
El presupuesto debería explicar qué incluye: entrevistas, pruebas, estudio de documentación, elaboración del dictamen y, especialmente, si la ratificación judicial está incluida o se factura aparte.
Y este último punto es importante.
Acudir al juicio también supone horas de trabajo
La Ley de Enjuiciamiento Civil contempla que el perito pueda ser llamado al juicio o a la vista para explicar sus conclusiones, responder preguntas sobre el método empleado o aclarar aspectos de su dictamen.
Para el profesional esto puede implicar preparación previa, desplazamiento, espera en el juzgado y asistencia a la vista. En determinados encargos, esta intervención puede presupuestarse aparte y añadir, por ejemplo, 200 o 300 euros, dependiendo del tiempo necesario, el desplazamiento y las condiciones acordadas.
Además, un procedimiento puede suspenderse o el profesional puede ser citado nuevamente. Una segunda comparecencia supone nuevas horas bloqueadas en su agenda y puede generar un coste adicional.
La cualificación profesional también importa
Un informe que puede ser discutido ante abogados, otros peritos y un tribunal exige responsabilidad profesional. Por eso es recomendable comprobar que el psicólogo está colegiado y conocer su formación y experiencia antes de encargar el trabajo.
Profesionales como Héctor Lozano Jiménez, Psicólogo General Sanitario y director de Ocnos Psychology Clinic, trabajan desde la evaluación psicológica rigurosa y la interpretación técnica de la información.
Por tanto, al valorar el precio de un informe psicológico pericial conviene no contar sus páginas, sino entender las horas de evaluación, análisis, redacción y responsabilidad profesional que existen detrás de ellas, así como la posibilidad de tener que defender posteriormente sus conclusiones ante un tribunal.








